
Introducción
Creamos este sistema de secado por pulverización externo por una sola razón: para que se adaptara perfectamente a una línea de impresión serigráfica en vidrio. En su núcleo se encuentra una unidad de calefacción por infrarrojos personalizada. Se trata de un sistema que permite una distribución rápida y uniforme del calor, sin ocupar demasiado espacio. La idea era integrar todo en un único módulo que permitiera realizar el secado de manera eficiente y sin complicaciones.
Detalles técnicos
Lo hemos diseñado de tal manera que ocupa aproximadamente un 40% menos de espacio que un horno convencional. ¿Cómo? Al concentrar el elemento calefactor, el control de potencia y la gestión térmica en una sola estructura vertical. La forma del equipo está adaptada para que el calor llegue exactamente donde es necesario: sobre la superficie de las botellas. Se trata de un sistema de transferencia directa, lo que significa que no se desperdicia energía calentando el aire alrededor de las botellas. Esto se traduce en costos operativos más bajos y en un proceso más rápido.
Materiales y diseño
Elegimos los rayos infrarrojos de onda corta porque son poderosos y responden instantáneamente. La envoltura de cuarzo cuenta con un recubrimiento especial que concentra el espectro de calor en el lugar adecuado, de modo que el vidrio y la tinta absorban ese calor, reduciendo así las pérdidas de calor. El conector R7s es el estándar para estas lámparas tubulares, y resiste bien las altas temperaturas. En el lugar de trabajo, es fácil conectarlo y ponerlo en funcionamiento. Además, está diseñado para soportar los cambios bruscos de temperatura que ocurren cuando la máquina funciona a alta velocidad.
Aplicaciones y beneficios
En la línea de impresión serigráfica, este sistema seca las tintas y recubrimientos en cuanto se aplican. No hay manchas ni problemas de adherencia. Dado que está integrado, se puede instalar en espacios reducidos sin tener que modificar toda la configuración de la planta. Pero sí, genera mucha energía térmica; por eso, la carcasa de la máquina y los sistemas de refrigeración deben estar diseñados para manejar esa cantidad de calor. Para los ingenieros, esto significa una solución preconfigurada que reduce el tiempo de instalación, simplifica el mantenimiento y garantiza que el proceso sea consistente en cada botella.