
Cómo mantener seguros los calentadores infrarrojos en baños con mucha humedad
Colocar lámparas infrarrojas en un baño puede ser arriesgado si no se toman las precauciones adecuadas. Hay vapor por todas partes, y el agua combinada con la electricidad es una combinación peligrosa. Cuando la humedad se acumula sobre los componentes eléctricos, se crea un camino que permite que la corriente eléctrica fluya hacia el chasis del dispositivo. Eso no es nada bueno.
Para evitar esto, nos centramos en dos cosas: los materiales que utilizamos para aislar la electricidad y cómo sellamos los bordes del dispositivo.
Los materiales adecuados para la tarea
No utilizamos simplemente tubos de cuarzo estándar. En su lugar, empleamos recubrimientos dieléctricos de alta calidad. Pensemos en ellos como una especie de “piel protectora” que mantiene el filamento conductor alejado del aire húmedo. Incluso cuando la superficie está completamente mojada, estos materiales evitan que la electricidad fluya hacia otros lugares.
¿Dónde está la zona más peligrosa? En el punto donde el vidrio se une al metal. Es allí donde la mayoría de los calentadores fallan. Utilizamos un proceso de fusión para hacer que ese punto sea completamente hermético. Si incluso una pequeña cantidad de humedad llega al interior de la lámpara, eso puede causar cortocircuitos. Nos aseguramos de que eso no ocurra.
Conexiones y puesta a tierra
Los conectores estándar no son adecuados para baños con mucha humedad. Fallarán. Por eso, utilizamos carcasas con clasificación IP65 en todas las conexiones.
Un consejo útil: es necesario utilizar juntas de compresión en las entradas de los cables. De lo contrario, la humedad puede penetrar a lo largo del cable y llevar agua directamente al bloque de terminales.
También nos aseguramos de que el reflector exterior y la carcasa estén conectados a tierra. Al conectar todo a un mismo punto de tierra, cualquier corriente errante es desviada hacia el suelo. Esto significa que al tocar el dispositivo, no se sentirá ninguna corriente eléctrica.
El sacrificio necesario
Hay un aspecto negativo: para lograr este nivel de seguridad, debemos utilizar recubrimientos más gruesos o carcasas especializadas. Como resultado, una pequeña parte del calor infrarrojo se bloquea. Probablemente habrá una disminución del 5-10% en la densidad de calor en comparación con un tubo barato y sin recubrimiento.
Es un pequeño precio a pagar por tener tranquilidad, pero será necesario aumentar ligeramente la potencia del calentador para que la habitación siga siendo cómoda.