
Dejen de desperdiciar su espacio al aire libre este invierno. Es lo mismo cada año: cuando hace frío, su espacio al aire libre se convierte en un lugar desolado. Tienen mesas bonitas y una vista maravillosa, pero nadie quiere pasar frío mientras come algo. Aquí es donde entran en juego los calentadores de onda corta infrarroja. La mayoría de las personas piensan en esos calentadores que expulsan aire caliente. El problema es que intentan calentar todo el espacio exterior, lo cual es prácticamente imposible. En realidad, solo están gastando dinero para calentar el aire. Los calentadores infrarrojos son diferentes: transmiten calor directamente a los invitados y a sus sillas. Se siente como si uno estuviera sentado bajo el sol en una tarde de primavera, incluso cuando está nevando afuera. El factor “instantáneo” Lo mejor de estos calentadores es que no hay necesidad de esperar a que el área se caliente. En cuanto el cliente se sienta, ya siente el calor. Cuando las personas se sienten cómodas, se quedan más tiempo. Piden otra ronda de bebidas o un postre que no planeaban pedir. Es una reacción en cadena simple: el calor genera comodidad, la comodidad permite pasar más tiempo allí, y más tiempo significa mayores ingresos. Configuración adecuada No basta con colocarlos en cualquier lugar y esperar lo mejor. Lo importante es la altura y la potencia de los calentadores. Si se coloca un calentador de 2000W o 3000W demasiado alto, el calor se pierde antes de llegar a las mesas. Si se coloca demasiado bajo, los invitados sentirán como si estuvieran sentados debajo de una lámpara de calor; sudarán y moverán sus sillas cada cinco minutos. Por lo general, recomendamos una distribución adecuada de los calentadores. De esta manera, el calor se distribuye uniformemente por todo el espacio al aire libre, evitando así zonas frías donde los invitados puedan sentir frío. Advertencia sobre la potencia Solo una advertencia: estos calentadores consumen mucha energía. No intente conectarlos a una toma de corriente normal con un cable prolongador. En diez minutos, los disyuntores se apagarán. Necesitará un circuito dedicado y cables resistentes para manejar la carga cuando llegue el frío del invierno. Conclusión Piénsenlo bien: si tiene 10 mesas al aire libre que permanecen vacías durante tres meses, eso significa 90 días de dinero desperdiciado. Instalar un sistema profesional no significa simplemente “comprar calentadores”. Significa hacer que su restaurante sea más grande, sin tener que construir una nueva sala. Recuperará su espacio útil, sin importar cómo esté el clima.