
Dejen de pagar por el elevador, no por la pieza en sí
Seamos honestos: lo peor de los calentadores infrarrojos de techo alto no es el propio equipo, sino su altura. Cuando un elemento calefactor se estropea a una altura de 30 pies, el costo de la pieza en sí es insignificante. Lo que realmente encarece las cosas es el costo del alquiler del elevador y las horas de trabajo necesarias para que un técnico suba allí arriba. Es un problema del cual nadie quiere tener que lidiar.
Por eso diseñamos nuestros equipos de manera modular. Queríamos evitar esas molestias relacionadas con el desmontaje completo del sistema.
La mentalidad de “reemplazo”
Por lo general, los calentadores industriales están conectados directamente al chasis. Si uno de los tubos se daña, hay que pedirle a un electricista que invierta medio día en volver a conectar toda la instalación. Es un proceso lento y tedioso.
Nosotros hicimos las cosas de otro modo. Utilizamos un sistema de conexión tipo “enchufa y funciona”, donde los elementos calefactores están dentro de cajas independientes. Si un tubo se estropea después de cinco años, no es necesario tocar los cables. Basta con sacar el módulo viejo y colocar uno nuevo en su lugar. Así de simple.
Planificación para el desgaste
Las cosas se rompen. Los filamentos se adelgazan y los reflectores se ensucian… Es la física. Al utilizar conectores estandarizados y un chasis que se puede extraer fácilmente, hemos logrado reducir el tiempo necesario para reemplazar las piezas de varias horas a unos quince minutos por unidad. Hemos mantenido el tamaño del calentador reducido, pero nos aseguramos de que sus componentes internos no estén fijados permanentemente al chasis.
El compromiso
Claro, siempre hay algún inconveniente. Un diseño modular implica más puntos de conexión que un circuito conectado directamente. Y más conexiones pueden significar más resistencia. Para solucionarlo, utilizamos terminales resistentes a altas temperaturas. Esto evita que la tensión disminuya y evita que las conexiones se sobrecalienten. De esta manera, se puede reemplazar rápidamente la pieza dañada, pero es importante asegurarse de que los conectores estén bien fijados durante la instalación. Si no lo están, podría haber problemas.
Construimos estos equipos para el lugar de trabajo real, no para un laboratorio perfecto. El objetivo es evitar tener que usar el elevador y mantener el lugar caliente. De este modo, se convierte un problema de mantenimiento complicado en algo sencillo de resolver.