
Detener la lucha contra los techos altos: una forma más inteligente de calentar su taller
Si alguna vez ha intentado calentar un gran espacio industrial con aire forzado, sabe cuán difícil es hacerlo. En realidad, está pagando para calentar el techo. Todo ese aire caliente se queda arriba, dejando a todos los que están en el suelo temblando de frío.
Por eso usamos radiadores infrarrojos. En lugar de luchar contra el aire, estos radiadores envían calor directamente hacia las personas y los equipos. Es como estar bajo el sol en un día frío.
Y la verdadera magia ocurre cuando conectamos estos dispositivos a un sistema inteligente. Imagine poder activar la función de calefacción desde su teléfono, incluso antes de que comience el primer turno laboral.
Operarlos a distancia
Olvídese de esos termostatos antiguos que tardan mucho en funcionar. Por lo general, conectamos los radiadores infrarrojos a un relé inteligente o a un PLC a través de una pasarela de comunicación. Cuando presiona el botón en la pantalla, la señal llega a los contactores y, en segundos, los emisores de infrarrojos comienzan a funcionar al máximo. No hay necesidad de esperar a que el intercambiador de calor se caliente. Se obtiene calor de inmediato. Es muy rápido.
Los componentes necesarios
Dado que estamos tratando con techos altos, no se pueden usar simples calentadores pequeños. Se necesitan sistemas de alta potencia para asegurar que el calor llegue hasta el suelo.
Pero aquí es donde hay que tener cuidado: la energía eléctrica. Si utiliza líneas industriales de 400V, no puede simplemente conectar estos dispositivos a un enchufe inteligente barato que compre en línea. De lo contrario, los relés se dañarán. Se necesita un interruptor diseñado para soportar esa corriente elevada.
Además, las fábricas son lugares ruidosos, no solo por el sonido, sino también por las interferencias eléctricas provenientes de toda la maquinaria. Para evitar que la señal se interrumpa, utilizamos tecnologías como Zigbee o Modbus, adecuadas para entornos exigentes.
La realidad
Tener un control inteligente es genial para ahorrar dinero. Puede programar la calefacción según quién esté en el edificio o según las condiciones climáticas del exterior.
Pero recuerde: los radiadores infrarrojos dependen de la línea de visión. Si coloca un montón enorme de mercancías justo debajo del calentador, creará una “sombra térmica”. Su aplicación podría indicar que el calentador está funcionando, pero la persona que está detrás de ese montón seguirá sintiéndose frío.
La tecnología es excelente, pero no reemplaza un diseño adecuado del espacio.